Las nuevas instalaciones servirán para regular y supervisar el estado de la salud pública a través del estudio de enfermedades infectocontagiosas a nivel nacional.
El proyecto se desarrolló con la cooperación del Gobierno de Japón, que aportó 200 millones de lempiras (unos 7,6 millones de dólares) y una contraparte de 100 millones de lempiras (3,8 millones de dólares) del Estado hondureño.
Castro agradeció los 90 años de cooperación entre Japón y Honduras y destacó que este laboratorio permitirá al país realizar pruebas que antes debían enviarse al extranjero, además de brindar servicios a otras naciones de la región.
Durante su intervención, la mandataria resaltó los logros de su administración en materia de infraestructura hospitalaria, al recordar que en cuatro años se inauguraron varias unidades neonatales de primer nivel y se avanzó en la construcción y equipamiento de ocho hospitales.
Además, recordó la habilitación de un bunker oncológico con acelerador lineal de última generación, en el hospital San Felipe de Tegucigalpa.
La dignataria también mencionó la puesta en marcha de 68 centros de atención de emergencia, la modernización del capitalino Hospital Escuela y la dignificación del personal de la salud con mejores salarios.
Subrayó que organismos internacionales como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe y el Fondo Monetario Internacional reconocen la estabilidad económica de este país centroamericano y celebró la reducción de la pobreza durante su gestión.
“Hoy podemos decir: misión cumplida”, sentenció la primera mujer presidenta en la historia de Honduras, quien concluirá su gestión el 27 de enero de 2026.
oda/edu













