En su mensaje en ocasión de celebrarse el septuagésimo aniversario de la adhesión de Italia a la ONU, el 14 de diciembre de 1955, Mattarella subrayó el papel de esa institución “nacida de las ruinas de la Segunda Guerra Mundial con el objetivo declarado de preservar a las generaciones futuras del flagelo de la guerra”.
El líder italiano destacó en ese documento, publicado en el sitio oficial de la Presidencia de la República, que las Naciones Unidas son la “piedra angular indispensable de un orden internacional fundado en el respeto del Estado de derecho y de instituciones multilaterales con autoridad”.
El pasado 12 de diciembre, en su discurso durante la ceremonia de Saludos de Año Nuevo al Cuerpo Diplomático acreditado en Italia, el mandatario aseveró que “vivimos en una época en la que el orden internacional que conocíamos se tambalea, sin una alternativa inmediata a la vista”.
“Las lógicas del poder y la opresión buscan prevalecer, mientras que los valores que creíamos establecidos, como la dignidad de la persona, los derechos humanos, la igualdad entre los pueblos y los Estados, la solidaridad, a menudo quedan relegados”, lamentó.
El jefe de Estado argumentó que “es la prevalencia del derecho, el respeto a las normas establecidas por la comunidad internacional, lo que previene el conflicto y promueve la superación de desigualdades” y “los intereses nacionales o particulares no pueden prevalecer sobre la protección del valor universal de la persona humana”.
Mattarella apuntó que “la historia nos enseña que, en las relaciones internacionales, las dinámicas puramente bilaterales colocan a los más débiles a merced de los más fuertes”, y enfatizó que “la expectativa de que estas dinámicas vuelvan a ser la medida de las relaciones entre pueblos libres es inaceptable”.
Se refirió, entre los actuales conflictos que aquejan al planeta, a los enfrentamientos bélicos en Ucrania, Sudán, Myanmar y Medio Oriente, e hizo referencia a la importancia de la labor diplomática para que avancen las negociaciones en busca de la paz.
En relación con la situación en la Franja de Gaza, afirmó que aunque “se han vislumbrado importantes destellos de esperanza, aún queda mucho por hacer para consolidar el alto el fuego y evitar su disolución” y7 se debe “restablecer plenamente la ayuda humanitaria a una población agotada, e iniciar la reconstrucción”.
“La esperanza más amplia es que la paz y la estabilidad emerjan en Medio Oriente”, y en tal sentido la solución de dos Estados “debe ser apoyada y defendida de cualquier intento de socavar su viabilidad” porque “no hay otra solución”, expresó.
Es responsabilidad de los Estados miembros de la ONU, hacer a esa organización más eficaz y capaz de alcanzar sus nobles objetivos, consideró finalmente en su mensaje de este domingo el presidente italiano.
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