De acuerdo con la Presidencia angoleña, el mandatario del país vecino llegó a Luanda en la mañana del domingo para una breve visita de trabajo, que de acuerdo con el comunicado está centrada en el deterioro de la situación de seguridad en el este de la RDC.
La RDC y Ruanda firmaron un Acuerdo de Paz el 4 de diciembre pasado en Washington, Estados Unidos, mediado por ese país; sin embargo, desde el 2 de diciembre los rebeldes de la Alianza del Río Congo-Movimiento 23 de Marzo (AFC/M23) lanzaron una ofensiva, con apoyo de Kigali.

Estas acciones mantienen las hostilidades fundamentalmente en la provincia de Kivu Sur, donde el punto culminante fue la ocupación de la importante ciudad de Uvira, capital provisional de la provincia y territorio cercano a la frontera con Burundi.
A pesar de que la AFC/M23 insiste en que su movimiento es independiente de Ruanda e incluso mantienen negociaciones con el Gobierno congoleño en un proceso de paz propio, mediado por Qatar, informes de la ONU y de Estados Unidos señalan la participación directa de las tropas y medios ruandeses.
El pasado viernes, durante la sesión informativa del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la situación en el este de la RDC, el representante de Burundi, Zéphyrin Maniratanga, advirtió sobre el riesgo de escalada en la región de los Grandes Lagos.
Denunció lo que describió como la actitud beligerante de Ruanda, acusándola de facilitar la captura de Uvira violando los Acuerdos de Washington y la Resolución 2773 de la ONU; acciones que tienen repercusiones directas en Burundi y constituyen una grave amenaza para la seguridad regional, así como para la estabilidad de su país.
Significó que estas operaciones causaron numerosas víctimas civiles y alertó sobre el uso de artillería, drones y otros medios letales, algunos de los cuales alcanzaron zonas dentro del territorio de su país, violando su soberanía y socavando los esfuerzos colectivos de paz.

El diplomático también solicitó ayuda humanitaria de emergencia para los miles de refugiados congoleños en Burundi.
Estados Unidos por su parte, advirtió nuevamente a Ruanda por su ayuda a la AFC/M23 y señalaron que no podían persistir en “las mismas tácticas de siempre” con los rebeldes, a la vez que calificaron la ofensiva sobre Uvira somo un “grave error”.
Subrayaron que estas acciones constituyen una clara violación de los acuerdos de Washington firmados por el presidente Donald Trump, por lo que afirmaron que “Estados Unidos tomará medidas para garantizar el cumplimiento de las promesas hechas al presidente”.
La AFC/M23, en tanto, manifestó que fueron “forzados a tomar las armas” para defenderse de la limpieza étnica protagonizada por el Gobierno de RDC, negaron tener apoyo de Kigali y acusaron a Kinshasa de ser quien “no respeta ninguno de los acuerdos firmados”.
oda/kmg













