Votantes, personal del Servicio Electoral y vocales de mesa debieron abandonar el lugar a la espera de una inspección del Grupo de Operaciones Especiales del cuerpo de carabineros.
De acuerdo con las autoridades, una primera revisión no permitió detectar nada sospechoso, pero son los equipos especializados los que deben determinar si existe, o no, algún peligro.
Los electores fueron alejados del colegio, en tanto se determina si podrá continuar la votación.
Mientras, el material electoral y las urnas quedaron bajo resguardo de efectivos del Ejército.
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