Un estudio de la Organización Multidisciplinaria para la Integración Social mostró un estancamiento en el descenso de fumadores en Uruguay.
Sus autores sugieren aumentar los impuestos al tabaco por considerar que es la herramienta más efectiva para reducir el consumo y evitar nuevas enfermedades y muertes.
La ministra de Salud, Cristina Lustemberg, calificó la propuesta de “impuesto saludable”, y dijo que lo conversó con el titular de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone.
Según el informe, la carga impositiva real sobre el tabaco se ha mantenido prácticamente sin variaciones significativas en los últimos años, y quedó por debajo de los estándares recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
A la par, los costos médicos directos atribuibles a la fuma en Uruguay alcanzan al 1,5 por ciento del Producto Interno Bruto, lo que supera ampliamente la recaudación fiscal por impuesto al tabaco que ronda el 0,3 por ciento.
Lustemberg señaló que existe la voluntad política de «avanzar con todo lo que haga falta» en el asunto.
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