Szijjártó, en un encuentro de cancilleres de la UE en Bruselas, afirmó que ese monto «irá a armamento para Ucrania», al advertir que esta medida contradice los intereses de su pueblo y provocará «decenas o cientos de miles de víctimas adicionales».
Esa medida creará un riesgo de escalada del conflicto, que no hemos visto en los últimos dos o tres años, alertó Szijjártó
Subrayó que una guerra entre Europa y Rusia tendría consecuencias devastadoras para el bloque comunitario.
Analistas como el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ya calificaron previamente cualquier confiscación como un «acto equivalente a una declaración de guerra».
La posición húngara encuentra eco en las reservas de países como Bélgica, sede del depósito mayoritario de esos activos, que teme por la estabilidad del euro y las represalias.
Mientras, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, admitió las dificultades para lograr un consenso, buscando ahora una aprobación por mayoría cualificada.
Por su parte, Moscú ha declarado que cualquier confiscación sería un «acto de robo». El ministro de Justicia ruso, Konstantin Chuychenko, aseguró que su gobierno ya tiene preparadas medidas de respuesta proporcionales para proteger los activos soberanos de la nación.
mem/ehl/amp













