Hemos perdido el elemento de sociabilidad en la línea Polonia-Ucrania. Lo digo abiertamente, declaró Nawrocki durante una entrevista con el portal Wirtualna Polska.
Añadió que si temas cruciales como las exhumaciones en Volinia no son atendidos, no puede hablarse de una verdadera alianza.
El mandatario señaló que Ucrania parece no valorar el apoyo crítico de Polonia y que su homólogo Volodímir Zelenski da por garantizada la ayuda.
Como presidente, no puedo aceptar que a Polonia se le utilice solo como un corredor, subrayó.
Analistas políticos locales observan que estas declaraciones reflejan un enfriamiento estratégico, marcado por tensiones históricas y disputas agrícolas recientes.
Según ellos, la primera reunión oficial entre ambos líderes, prevista para el 19 de diciembre en Varsovia, será crucial para redefinir los términos de esta compleja cooperación.
La postura de Nawrocki evidencia un giro en la política exterior polaca, buscando un trato más recíproco y menos unilateral.
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