En declaraciones a la prensa dadas por el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Fabio Arias, cada una de las partes se mantuvo inamovible en su postura inicial en torno al incremento de la remuneración.
“Como se preveía desde el primer día no iba a haber acuerdo y evidentemente no hubo acuerdo. La posición de los empresarios es siempre pegarse de algunos factores muy técnicos y para nosotros algunas veces ellos han reivindicado la política, pero esta vez no lo han hecho. Nosotros sí la reivindicamos”, comentó.
El dirigente sindical apuntó que ellos defendieron la necesidad de reducir la diferencia existente entre el salario mínimo y el costo de la canasta básica familiar en el país, que según manifestó, la Organización Internacional del Trabajo sitúa en el entorno del 50 por ciento.
“Eso nos animó para decir que esto era una oportunidad para empezar a reducir esa brecha tan grande en materia salarial que hay en Colombia, y por eso propusimos desde un principio un 16 por ciento, pero los empresarios se quedaron en 7,2 por ciento. Si los empresarios no se mueven nosotros tampoco nos movemos y eso fue lo que pasó”, reveló.
De haberse aceptado la propuesta de los representantes sindicales el salario mínimo habría quedado en un millón 833 mil 260 (unos 477 dólares al cambio actual).
En cambio, si se hubiera aceptado la proposición de los representantes de los empleadores la remuneración sería de un millón 740 mil 554 (cerca de 453 dólares).
Como las partes no llegaron a un acuerdo, se espera ahora que a más tardar el 30 de diciembre venidero se expida el decreto presidencial que disponga entonces el salario mínimo para el próximo año.
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