La postemporada vuelve a convocar a la épica. El diamante puertorriqueño se prepara para recibir una nueva batalla donde el orgullo, la memoria y el hambre de victorias se cruzan bajo las luces del Caribe. Leones de Ponce y Gigantes de Carolina reavivan su rivalidad en uno de los pareos, mientras Cangrejeros de Santurce y Criollos de Caguas se retan en el otro.
Ponce llega como segundo clasificado de la fase regular (23-17) y con la herida aún abierta de la eliminación temprana del pasado año. Carolina, tercero con marca de 20-20, vuelve a escena tras haber tocado fondo la temporada anterior. El Estadio Francisco “Paquito” Montaner será el epicentro de ese enfrentamiento. En la otra trinchera, Caguas y Santurce medirán fuerzas en el Hiram Bithorn, luego de que los Criollos sellaran su pase con una blanqueada sobre Mayagüez. Los Indios, campeones defensores, quedaron en el camino y vieron esfumarse el sueño del bicampeonato.
El sorteo de refuerzos añadió pólvora a la contienda. Santurce apostó por el brazo dominante del relevista Luis Quiñones, dueño de una temporada impecable: 0.00 de efectividad, récord de 4-0, 36 ponches y apenas nueve hits permitidos.
Ponce respondió con poder al sumar al líder de bateo Emmanuel “Pulpo” Rivera (.348, 49 imparables, 21 impulsadas), Carolina incorporó al versátil campocorto Isán Díaz, mientras que Caguas reforzó su ofensiva con el veterano Anthony García (.243, 27 hits).
En la segunda ronda, los Cangrejeros añadieron al derecho Ashton Goudeau, líder en efectividad del torneo (1.30), los Leones al abridor Brady Tedesco, y los Gigantes al infielder Yariel González, uno de los bates más consistentes del campeonato. Los Criollos cerraron su plantilla con el relevista Derek West, dueño de una sólida efectividad de 2.19.
Con los equipos fortalecidos y la historia reclamando nuevos héroes, la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente entra en su fase más intensa. El telón se levanta mañana. El drama está servido y el diamante espera.
ro/blc





