De acuerdo con las autoridades, la embarcación, denominada Jambelí zarpó desde Asia y realizó una travesía de aproximadamente 62 días “como parte de una política de fortalecimiento de capacidades y cooperación internacional con países aliados”.
El buque llegará a la localidad costera de Salinas en marzo venidero con una dotación altamente especializada y, una vez en puerto, estará en condiciones inmediatas de incorporarse a las operaciones de protección y seguridad marítima, indicó el Gobierno ecuatoriano en un comunicado.
Según el documento, compartido en redes sociales, la unidad puede transportar al menos tres lanchas interceptoras, operar con un helicóptero mediano y permanecer hasta 40 días en navegación continua sin necesidad de regresar a puerto.
El tamaño y autonomía del Jambelí le permiten almacenar combustible, agua y alimentos suficientes, así como brindar soporte logístico a otras unidades durante operaciones marítimas prolongadas.
Ese buque lo donó en 2022 el gobierno de Corea del Sur y en esa nación fue repotenciado para patrullar aguas jurisdiccionales ecuatorianas.
En principio, se había anunciado su incorporación en junio de 2025, pero las mejoras tomaron más tiempo.
Según medios locales, el Jambelí es un buque obsoleto con cerca de 30 años de antigüedad, cuya reparación fue costosa al igual que su traslado a aguas nacionales.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, declaró en enero de 2024 una guerra contra bandas ligadas al narcotráfico con conexiones con carteles internacionales.
A pesar de la militarización y los constantes decretos de estado de excepción, las muertes violentas crecen y el país sudamericano se convirtió en el más violento de la región, con más de nueve mil homicidios en 2025.
Investigaciones internacionales indican que por esta nación sudamericana pasa alrededor del 70 por ciento de la droga que luego llega a Estados Unidos y Europa.
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