El Ministerio para Relaciones Exteriores a través de un comunicado manifestó su firme solidaridad con el pueblo y el Gobierno iraní, “haciendo un llamado al cese de las posturas injerencistas que comprometen la estabilidad regional”.
Consideramos que el uso de un lenguaje de fuerza se aparta de los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas, afirmó.
Consideró que tales pronunciamientos representan un riesgo para la paz internacional y dificultan la construcción de soluciones basadas en el respeto mutuo. La República Bolivariana “observa con preocupación cómo se pretende desestabilizar a Irán mediante el uso de plataformas digitales para fomentar el conflicto interno, técnica propia de la Guerra de Quinta Generación”.
El texto oficial señaló que esta situación se agrava por el impacto de las medidas coercitivas unilaterales que buscan la asfixia económica, “configurando una estrategia de presión externa que vulnera la soberanía y la paz social de la hermana nación iraní”.
Venezuela, fiel a su vocación de paz, reafirmó que el único camino hacia la estabilidad duradera es el diálogo soberano y la diplomacia, sin interferencias extranjeras. En tal sentido, exhortó a la comunidad internacional a favorecer espacios de entendimiento donde se respete el derecho inalienable de Irán a resolver sus asuntos internos bajo el marco de su propia legalidad y autonomía.
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