El inmueble de cuatro pisos estaba en construcción en el área capitalina de Sur C y uno de los sepultados es el custodio del inmueble.
Los tres restantes son dos transeúntes y un conductor de taxi que esperaba unos clientes y tuvieron la mala suerte de pasar por el lugar del desastre en el instante preciso de la tragedia, según el reporte inicial de fuentes oficiales difundido a través de las redes sociales.
El derrumbe de construcciones inconclusas e incluso habitadas es un fenómeno común en países africanos, consecuencia de la corrupción de funcionarios sobornables que cierran los ojos al incumplimiento de los requisitos de seguridad para ahorrar dinero a los promotores de bienes raíces.
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