Durante un acto en la Tribuna Antimperialista en La Habana, el mandatario cubano subrayó que la operación, ejecutada de forma alevosa en horas de la madrugada de este sábado, responde a una estrategia neofascista destinada a imponer un cambio de régimen y apoderarse de los recursos naturales venezolanos, en particular su petróleo.
“No se trata de luchar contra el narcoterrorismo, como falsamente alegan, sino de destruir un proyecto de integración y resistencia que nació con el comandante Hugo Chávez”, aseveró.
El jefe de Estado rechazó categóricamente la doctrina Monroe y cualquier pretensión extraterritorial sobre territorio latinoamericano, al tiempo que exigió a Estados Unidos entregar pruebas de vida inmediatas de Nicolás Maduro y su esposa.
Asimismo, comparó la acción con los crímenes de lesa humanidad cometidos por el sionismo israelí en Gaza, al destacar su carácter ilegal, inmoral y violatorio del derecho internacional.
“Este no es solo un ataque contra Venezuela, es una amenaza contra toda la humanidad”, advirtió y llamó a la comunidad internacional a movilizarse sin ambigüedades frente al avance del fascismo moderno, disfrazado de política exterior.
Cuba, reafirmó, está dispuesta a defender, «con su propia sangre si es necesario, la independencia de Nuestra América».
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