“No buscan la paz, ni defienden la democracia. Solo les interesan los bienes naturales que posee una región a la que buscan colonizar”, opina el diputado nacional Máximo Kirchner en un mensaje por X.
“Hoy es el petróleo ¿qué sigue?”, se pregunta Kirchner quien es el actual secretario del Partido Justicialista en la provincia de Buenos Aires.
Paralelamente, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, también peronista y líder del Movimiento Derecho al Futuro, afirmó en X que el gobierno de la “provincia de Buenos Aires condena el accionar militar de Estados Unidos en Venezuela”.
Ese hecho “constituye una grave violación de los principios elementales del Derecho Internacional, altera la estabilidad regional y sienta un peligroso precedente”, alerta Kicillof.
Estas acciones vulneran la Carta de las Naciones Unidas y la Carta de la OEA –añade- y desconocen el principio de no intervención y contradicen principios históricos promovidos por Argentina, como las doctrinas Drago y Calvo.
La Doctrina Drago fue propuesta por el canciller argentino Luis María Drago en 1902, como un principio de derecho internacional el cual establece que ninguna potencia extranjera puede usar la fuerza militar para cobrar deudas públicas a una nación americana, defendiendo la soberanía y la igualdad jurídica de los Estados.
Esa idea, inspirada en un principio anterior, la Doctrina Calvo, busca prevenir intervenciones extranjeras y promover la resolución pacífica de conflictos financieros; fue formalizada en el Segundo Convenio de La Haya de 1907.
“Argentina tiene una larga tradición en el diálogo internacional y la defensa de la soberanía y la integridad territorial, en la prohibición del uso de la fuerza y en la solución pacífica de las controversias internacionales”, recuerda el gobernador, quien insta a que “los principios de defensa de la paz, de no intervención y defensa de la soberanía deben estar por encima de la conveniencia económica”.
El diputado nacional Juan Grabois, líder del movimiento Patria Grande, sostuvo un duro intercambio con varios funcionarios y seguidores del actual gobierno libertario argentino, y remarca en X: “¿Caída de Maduro titulan? ¿Festejan? Además de perversos, ¿Son idiotas? ¿Festejan una guerra? ¿No vieron cómo quedó Medio Oriente después de Libia, Irak y Siria?”
“No importa si es Maduro, Lula o Kast. Es invasión, bombardeo y secuestro. Es guerra. Es la destrucción del derecho público internacional. Es ilegal. Es criminal. Es el fin de Latinoamérica como zona de paz”, afirma Grabois.
“Junto a nuestro más enérgico repudio, reafirmo nuestro compromiso militante en la resistencia no-violenta contra la barbarie asesina yanqui que festeja el cipayaje local, en defensa de la paz hemisférica y la autodeterminación de los pueblos”, ratifica el político de manera contundente.
En Argentina, el presidente Javier Milei y su canciller Pablo Quirno, así como la senadora Patricia Bullrich, jefa de la bancada oficialista de La Libertad Avanza en el Senado, celebraron con declaraciones públicas el bombardeo contra Venezuela y el secuestro de su legítimo presidente Nicolás Maduro.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, anuncio también por las redes sociales que el gobierno adoptó nuevas restricciones migratorias tras el secuestro del mandatario venezolano y su esposa, para evitar “el ingreso al país de ciudadanos venezolanos relacionados al régimen de Maduro”.
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