A través de un editorial, el prestigioso medio de comunicación mexicano refirió que, sin el menor argumento, fuerzas militares de Estados Unidos lanzaron un bombardeo sobre Caracas y otras localidades, y secuestraron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores.
Según relató, Trump confirmó luego esos hechos, alardeó que gobernaría Venezuela hacia una “segura, propia y sensata transición”, mintió al afirmar que la vicepresidenta Delcy Rodríguez “hace lo que queremos” y delineó un futuro de jugosos negocios para las empresas petroleras de su país.
A juicio del rotativo, los pretextos para la agresión resultan deleznables, no sólo por inverosímiles –como que Maduro encabeza el supuesto cártel de Los Soles-, sino porque conllevan el afán de aplicar en forma extraterritorial una legislación nacional y son formuladas desde una nula autoridad moral.
“Si alguien amerita el calificativo de delincuente no es el presidente de Venezuela sino Trump, que lo es en calidad de convicto por 34 delitos fiscales”, subrayó el rotativo en su edición digital.
Recordó que el republicano acumula una montaña de sospechas por asuntos que van desde la estafa que sus allegados perpetraron con criptomonedas hasta su papel como cómplice activo de genocidio en Gaza o su presunta participación en los crímenes sexuales del fallecido Jeffrey Epstein. También mencionó los asesinatos de inocentes en alta mar, ordenados por el magnate; las violaciones a la ley que su gobierno comete día a día en la persecución de migrantes y sus indultos recurrentes para narcotraficantes, lavadores de dinero y defraudadores.
“Pero más allá de consideraciones jurídicas, del debate sobre las características del régimen venezolano y de las diferencias ideológicas y políticas entre Washington y Caracas, (…) la incursión bélica del trumpismo es un ataque devastador en contra de la legalidad internacional”, recalcó.
La Jornada consideró que en lo sucesivo ningún país, independientemente de sus coincidencias o de sus discrepancias con Estados Unidos, puede sentirse amparado por el conjunto de preceptos que han regulado los vínculos entre naciones.
En su opinión, el bombardeo de Venezuela, la incursión armada en su territorio y el secuestro de Maduro y de su esposa han cambiado drásticamente el escenario internacional y regional de preocupante a alarmante.
“Sea cual sea la capacidad de resistencia del chavismo y las ulteriores agresiones que decidan la Casa Blanca y el Departamento de Estado, el continente americano vive desde ayer en un entorno más incierto y amenazante que el del viernes pasado”, afirmó.
Consideró más urgente que nunca la solidaridad entre los pueblos y la congruencia de los gobiernos.
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