Ese hecho constituye una agresión directa contra la soberanía nacional y un atentado contra la estabilidad institucional y la vida cotidiana de los venezolanos, señala un comunicado de la Corpoelec.
Gracias al despliegue inmediato, comprometido y profundamente leal de nuestros trabajadores, se logró la recuperación de las infraestructuras Granada, Caricuao, Paraíso, Pinar y Candilito, mientras continúan las labores de restablecimiento en Rincón, Escuela Militar, Chaguaramo, Santa Mónica, Colinas de Santa Mónica, Coche y Metro La Paz, precisa.
Además, señala que las afectaciones persisten en sectores como Los Rosales y Prado de María, Cementerio General del Sur, Los Carmenes, Los Castaños, Colinas de Las Acacias, Los Rosales, Gran Colombia, Las Luces, Los Próceres, Santa Mónica y Ciudad Universitaria, entre otros.
De conformidad con los Convenios de Ginebra y su Protocolo Adicional I, así como la Carta de las Naciones Unidas, esta agresión constituye una violación flagrante del derecho internacional humanitario, al privar de manera intencional a la población de servicios esenciales, asevera el comunicado.
La República Bolivariana de Venezuela no se doblegará ante las maniobras criminales que buscan someter al pueblo; y con la fuerza de la verdad, el espíritu de resistencia y la unidad inquebrantable, seguiremos defendiendo el derecho sagrado de nuestro pueblo a vivir en paz, concluye.
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