Según la entidad, a las 13:00 (hora de Moscú) 48 vuelos en aeropuertos de la región capitalina sufrieron retrasos de más de dos horas y otros 14 fueron cancelados debido a condiciones meteorológicas adversas, mientras las aerolíneas proporcionan comida y alojamiento a los pasajeros según la normativa.
A pesar de la inusual nevada, los aeropuertos de Sheremétievo, Domodédovo, Vnúkovo y Zhukovski permanecen operativos, gestionando salidas y llegadas. Hasta las 13:00 se habían atendido 492 vuelos, 260 de los cuales se produjeron en las últimas cuatro horas y 97 en la última hora, y ningún avión fue desviado a aeródromos alternativos.
Los servicios aeroportuarios están trabajando a un ritmo acelerado, limpiando plataformas, áreas de estacionamiento de aeronaves, calles de rodaje y pistas. Esto es necesario para garantizar la seguridad de los vuelos durante la temporada de invierno, lo que podría conllevar ajustes en los horarios.
En caso de retrasos, las aerolíneas están obligadas a proporcionar a los pasajeros servicios de acuerdo con las normas federales de aviación, incluidas bebidas, comidas y, si es necesario, alojamiento en hotel.
Previamente, el especialista principal del centro meteorológico Fobos, Evgueni Tishkovets, predijo una nevada récord en Moscú en los últimos 70 años.
Otro destacado especialista del centro meteorológico de Fobos, Mijaíl Leus, informó la víspera que en la ciudad se esperaban acumulaciones de nieve de medio metro.
El pronóstico indica que las nevadas disminuirán el sábado con heladas moderadas y que las temperaturas volverán a subir el domingo, seguido de un aumento de la temperatura antes de que regresen las mínimas nocturnas de menos 20 grados Celsius.
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