Zbigniew Ziobro, el diputado del Sejm (cámara baja del Parlamento), ha recibido protección internacional y asilo político en Hungría debido a violaciones de sus derechos y libertades en territorio de Polonia, garantizados por las leyes internacionales, escribió el letrado.
La justicia polaca había emitido una orden de arresto contra Ziobro y lo acusa de 26 delitos, incluida la interceptación de teléfonos de 578 políticos polacos mediante el programa espía Pegasus, adquirido en Israel.
El caso del exministro, una figura clave del anterior gobierno nacional-conservador, refleja la intensa batalla judicial y política en Polonia, donde la nueva coalición en el poder investiga presuntos abusos de sus predecesores.
La decisión húngara subraya la formación de un eje de gobiernos euroescépticos dentro de la Unión Europea que se apoyan mutuamente frente a lo que perciben como persecución política por parte de Bruselas y sus aliados liberales en el bloque.
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