Un comunicado divulgado por la oficina de prensa de la Santa Sede informa sobre la realización del encuentro, en la mañana de este lunes, en el Palacio Apostólico Vaticano.
La reunión, según destaca un reporte publicado en el sitio digital del diario Vatican News, se produjo “aproximadamente 10 días después” de la operación militar estadounidense contra Venezuela, denominada como Resolución Absoluta, criminal ataque respaldado por Machado, quien paradójicamente recibió recientemente un premio Nobel de ¿“la Paz”?.
Esa brutal agresión de Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro de su presidente, Nicolás Maduro junto a su esposa, Cilia Flores, fue ejecutada bajo el falso pretexto de la lucha contra el narcotráfico, aun cuando el propio presidente estadounidense, Donald Trump, reconoció como verdadero propósito apoderarse del petróleo de ese país.
La publicación refiere que el contacto del papa Prevost, primer pontífice de origen norteamericano, y la ultra conservadora venezolana, se realiza mientras Venezuela “se encuentra bajo el gobierno interino de Delcy Rodríguez y se trabaja en una transición apoyada por la comunidad internacional”.
El medio subraya que se espera que Machado se reúna en Washington con Trump, para tratar de lograr mayor apoyo a sus propósitos políticos, luego de que el mandatario estadounidense, en una rueda de prensa realizada el pasado 3 de enero, señaló que a la misma “le sería muy difícil estar al frente del país”.
Trump reconoció en esa oportunidad que la líder opositora, quien durante más de 20 años sirvió siempre a los propósitos de la Casa Blanca, no cuenta “con el apoyo ni el respeto” necesarios para gobernar en esa nación latinoamericana.
Machado fue acusada en Venezuela de participar en el golpe de Estado perpetrado en 2002 y por otros cargos de traición a la Patria, por los que fue condenada a 28 años de prisión, tras lo cual fue amnistiada por el entonces presidente Hugo Chávez.
En marzo de 2014, siendo diputada, solicitó ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos que se dispusiera una intervención militar extranjera para derrocar al presidente Nicolás Maduro, y siempre mantuvo tal posición, lo que la llevó a aplaudir el reciente ataque norteamericano.
El pasado 4 de enero, el Papa afirmó seguir los acontecimientos en Venezuela “con un espíritu lleno de preocupación”, y expresó que “el bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer sobre cualquier otra consideración y llevarnos a superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz, garantizando la soberanía del país”.
El Santo Padre instó entonces al respeto de los derechos humanos y civiles de todas las personas, trabajando para “construir juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y armonía, con especial atención a los más pobres que sufren la difícil situación económica”.
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