Una de las iniciativas que busca derribar al jefe del Gobierno fue presentada por La Francia Insumisa (LFI) y la otra por el partido identificado con la extrema derecha Agrupación Nacional (RN), sin embargo, a ambas les atribuyen muy escasas posibilidades de éxito por el voto en contra anticipado por otras fuerzas opositoras.
El Partido Socialista y el conservador Los Republicanos descartaron respaldar las mociones de censura, que reunirían a lo sumo unos 200 votos, insuficientes en una cámara baja integrada por 577 escaños.
Tanto LFI como RN reprochan al presidente Emmanuel Macron no haber hecho lo suficiente durante años de negociación del acuerdo UE-Mercosur para impedir el tratado, el cual es rechazado en suelo galo por los agricultores, que lo acusan de promotor de la competencia desleal.
Si bien Macron se opuso al pacto, que será firmado el sábado en Asunción, Paraguay, y Francia votó la semana pasada en contra, desde la oposición consideran que esa postura fue fruto de la presión interna y no de un convencimiento de las consecuencias negativas del acuerdo para el campo galo.
Incluso, durante su presencia en una cumbre en Belém, Brasil, en noviembre del año pasado, el jefe del Estado francés dejó entrever su disposición a apoyar la iniciativa de libre comercio entre el bloque de 27 países europeos y Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, atizando el malestar en casa.
La víspera, cientos de agricultores franceses entraron en París con sus tractores para ratificar su rechazo al acuerdo, contexto en el que confirmaron que el 20 de enero irán a protestar frente a la sede del Parlamento Europeo, en Estrasburgo.
El primer ministro francés ya ha lidiado con varias mociones de censura, de las que ha salido airoso por la falta del voto unido de la oposición, en particular por la negativa a respaldarlas de los socialistas, a quienes Lecornu hizo concesiones como la suspensión de la Reforma de la Jubilación hasta enero del 2028.
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