Tras la identificación de la dolencia, el director del Servicio Veterinario, Jorge de Almeida, indicó que se intensifican las acciones de vigilancia epidemiológica para contener la propagación del virus, salvaguardar la actividad ganadera y el sustento de las familias que dependen de la porcicultura, refirió la agencia Angola Press.
La alerta provino inicialmente de fincas en el municipio de Chicala Cholohanga y en la localidad de Sayungui, en la ciudad de Huambo, y actualmente se preparan para una declaración de emergencia geosanitaria con medidas como el sacrificio de los animales y su incineración.
Otras acciones son la restricción a la circulación de ganado porcino, equipos y productos derivados de la porcicultura en un perímetro geográfico de hasta 15 kilómetros, además de reforzar las inspecciones sanitarias en mercados, ferias y puntos de venta.
Igualmente, se promueven campañas de sensibilización entre criadores, veterinarios y población en general, y se trabaja en la desinfección de la infraestructura por la que circulan los cerdos, así como en la implementación de zonas de cuarentena para animales sospechosos de contraer la dolencia.
La fiebre porcina africana es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta exclusivamente a los cerdos y para la cual no existe vacuna ni tratamiento eficaz, siendo el sacrificio sanitario una de las principales medidas de control en caso de confirmación.
mem/kmg













