De acuerdo con la fuente, al menos 10 aeronaves militares aterrizaron en la base en las últimas 72 horas, incluyendo aviones de carga de Bélgica, Canadá, Reino Unido, Francia y Polonia, así como dos aviones cisterna de reabastecimiento.
La base de Rzeszów ha funcionado como el principal centro de la OTAN para el traslado de equipo bélico hacia Ucrania, y se planea abrir uno similar en Rumanía para descentralizar y asegurar el flujo de suministros.
Analistas militares locales consideran que el movimiento podría indicar una preparación logística acelerada o el inicio de una nueva fase de suministros, en un contexto de creciente presión sobre las líneas de comunicación ucranianas tras los recientes ataques rusos contra infraestructura en la región de Odesa.
La movilización aérea en Rzeszów sugiere que la alianza busca mantener un flujo constante por vía aérea ante la vulnerabilidad de las rutas terrestres, aunque esta opción es más costosa y tiene menor capacidad volumétrica.
Rusia continúa desde el 24 de febrero de 2022 una operación militar especial para frenar los bombardeos ucranianos contra los civiles de Donetsk y Lugansk, dos territorios que se independizaron de Ucrania en 2014 y se adhirieron a Rusia en septiembre de 2022, tras celebrar sendos referendos.
Los objetivos de la campaña militar, según el liderazgo ruso, son proteger a la población de «un genocidio por parte del régimen ucraniano» y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) hacia las fronteras de Rusia.
Ucrania es apoyada por la OTAN, el bloque bélico que lidera Estados Unidos y está conformado por la mayoría de los países de la Unión Europea.
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