«Con Venezuela nos une una larga historia de buenas relaciones estratégicas. Estamos comprometidos con los acuerdos que fueron alcanzados», aseguró el jefe de la diplomacia rusa al responder a una pregunta de los periodistas.
Respecto a la situación política en Venezuela, el canciller destacó que «en la etapa actual» las autoridades venezolanas están «defendiendo sus prioridades nacionales, la soberanía nacional y la necesidad de participar en las relaciones internacionales como un Estado soberano e independiente en igualdad de condiciones».
Lavrov expresó la esperanza de que los interesados en mantener las relaciones con el país caribeño, «incluido Estados Unidos, respeten estos principios». Al mismo tiempo, el canciller admitió que no puede pronosticar la evolución de los acontecimientos en Venezuela.
En la madrugada del 3 de enero, Estados Unidos llevó a cabo un ataque militar contra Venezuela, secuestrando al presidente, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York para ser juzgados por diversos delitos vinculados al narcotráfico, según la ley de la nación norteña. Maduro y Flores declararon su inocencia.
El bombardeo en Caracas y otras zonas del país dejó al menos 100 muertos y el similar número de heridos entre militares y civiles, de acuerdo con datos ofrecidos por el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello.
Tras la operación de Estados Unidos, Caracas solicitó convocar una reunión urgente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El Tribunal Supremo de Venezuela transfirió temporalmente las funciones de jefe de Estado a la vicepresidenta del país, Delcy Rodríguez, quien juró oficialmente como presidenta encargada ante la Asamblea Nacional el 5 de enero.
La Cancillería de Rusia expresó su solidaridad con el pueblo venezolano, instó a liberar a Maduro y Flores y a no permitir una mayor escalada de la situación.
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