“Exijo mi libertad, la igualdad ante la ley y el cese del acoso judicial en mi contra y contra mi familia, por ser nacionalistas”, escribió en una red de Internet el exgobernante que ejerció la Presidencia entre 2011 y 2016.
El exandatario, que mañana cumplirá los nueve primeros meses de una sentencia de 15 años de cárcel por el citado delito, aludió así a su esposa, Nadine Heredia, condenada a la misma pena y quien vive asilada en Brasil, a donde viajó bajo esa proteccción junto al hijo adolescente de ambos.
Humala argumenta el archivamiento, ayer, del proceso judicial contra la dirigente política neoliberal Keiko Fujimori, porque el lavado de activos no era delito cuando recibió ocultamente cuantiosos aportes de empresas y otras fuentes para sus campañas electorales de 2006 y 2011.
La decisión beneficia a decenas de coacusados y acató un dictamen en el mismo sentido anunciado ayer por el Tribunal Constitucional a favor de la hija del exgobernante de mano dura (1990-2001) Alberto Fujimori.
“Entonces, ¿por qué yo estoy en prisión? ¿por qué mi familia se ha visto obligada a abandonar su tierra si no cometimos ningún delito?”, preguntó el expresidente.
Agregó que ha sido procesado durante diez años por presunto lavado de activos, a través del cual, dijo, “se nos ha impuesto todas las reglas de conducta posibles y una sentencia prevaricadora, sin pruebas, sin testigos”.
Por otra parte, el Poder Judicial confirmó que el ex esposo estadounidense d e Keiko Fujimori, Mark Vito, seguirá siendo juzgado por lavado de activos, porque intentó explicar cuantiosos ingresos como los obtuvo por comisiones como agente inmobiliario, lo cual no ha podido probar.
ro/mrs













