El objetivo de Netanyahu es perpetuar la crisis humanitaria en el enclave costero y profundizar el sufrimiento de la población, denunció Ismail Al-Thawabta, director general de la Oficina de Medios del Gobierno en Gaza.
Israel anuncia en los medios de comunicación sus preparativos o intenciones de reabrir el cruce de Rafah, pero en el terreno no hay un compromiso real ni un calendario claro, recalcó.
Tal conducta refleja una política deliberada de engaño, destinada a minimizar la presión internacional sin producir ningún cambio real, subrayó.
Al-Thawabta insistió al señalar que la intransigencia de mantener cerrado el cruce forma “parte de una política sistemática encaminada a imponer un asedio asfixiante a la Franja”.
Recordó que más de 22 mil enfermos y heridos esperan la autorización para viajar al exterior para recibir tratamiento médico adecuado.
El cierre también impide a los estudiantes cursar sus estudios en el extranjero, además de perturbar el movimiento de ciudadanos en situaciones humanitarias y de emergencia, expresó.
Además, agrava la crisis sanitaria, aumenta las tasas de mortalidad entre los pacientes y la carga psicológica, social y económica de la sociedad palestina en el territorio, apuntó.
Recientemente Israel anunció la reapertura del paso solo para salir, pero afirmó que mantendría la prohibición de la entrada desde Egipto, una medida que provocó una ola de condenas internacionales, en especial en los países árabes.
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