Durante un encuentro celebrado en Estambul con representantes de medios de comunicación locales e internacionales, Fidan subrayó que las dificultades internas de Irán tienen repercusiones en el ámbito internacional, en particular debido a las sanciones impuestas en relación con determinadas políticas del país persa.
El jefe de la diplomacia de Türkiye señaló que Ankara ha informado a las autoridades iraníes sobre la necesidad de resolver sus diferencias con los países de la región y de abordar, por la vía diplomática y sin dilaciones, los asuntos vinculados a su programa nuclear.
En ese sentido, destacó que el recurso a la diplomacia permitiría eliminar algunos problemas estructurales que han provocado serias dificultades económicas.
Fidan describió a Irán como un país con una población numerosa, dinámica y educada, con un fuerte deseo de participación social, y advirtió que la privación de oportunidades y el deterioro económico generan tensiones que a menudo se interpretan erróneamente como una rebelión ideológica contra el sistema político.
A su juicio, un análisis más profundo revela que no existe una situación que justifique la injerencia de países hostiles al régimen iraní, sino una compleja realidad derivada de políticas económicas actuales y de la incapacidad para corregirlas.
Finalmente, reiteró que Türkiye rechaza cualquier intervención externa y añadió que, al observar las políticas del presidente estadounidense Donald Trump, no se percibe hasta el momento una inclinación hacia el uso de fuerzas terrestres.
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