Los huesos fueron descubiertos en 2012 durante una campaña dirigida por la destacada paleontóloga Meave Leakey, experta en el campo de la paleoantropología africana, reporta el medio National Geographic.
Su conservación excepcional lo convierte en la evidencia postcraneal (bajo la cabeza) más completa de esta especie extinta, que incluye dientes mandibulares, brazos, clavículas, antebrazos, fragmentos de escápula, pelvis y sacro, amplía la publicación.

Identificado como KNM-ER 64061, el fósil fue localizado en East Turkana, región al norte del país, data de más de dos millones de años y todas las piezas pertenecen al mismo individuo.
El equipo de investigación, cuyos integrantes incluyen al miembro de la Univerisdad Stony Brook (Estados Unidos), Fred Grine, y la especialista del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont, Ashley Hammond, concluyó que el Homo habilis medía alrededor de un metro 60 centímetros, pesaba poco más de 30 kilogramos, tenía fuerza muscular.
Los análisis publicados en la revista científica The Anatomical Record, revelaron además que la dentición, con un esmalte grueso y mandíbulas fuertes, indica una dieta variada, incluyendo carne en tiempo de escasez, capacidad de caminar erguido y de trepar con agilidad.
Este hallazgo refuerza la idea de que Homo habilis fue un homínido versátil, situado en un punto de transición evolutiva entre los australopitecus y Homo erectus, convirtiéndose en una pieza clave para entender cómo la especie humana comenzó a expandir sus capacidades.
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