Durante la ceremonia de traspaso de la Presidencia del G-77 y China, de Perú a Kenya, el representante permanente de Cuba ante la ONU, calificó el ataque contra la nación bolivariana como criminal e injustificado y rechazó la pretensión de Washington de apoderarse de los recursos estratégicos de América Latina y el Caribe.
Benítez señaló que los actos de Estados Unidos representan una violación flagrante del Derecho Internacional y un “total desprecio” al sistema multilateral.
Alertó que Estados Unidos “arremete abiertamente contra la soberanía de otros Estados”, se retira de instituciones como la Unctad y promueve el unilateralismo y la “barbarie”, en medio de un gasto militar global que supera en casi 10 veces la inversión en salvar vidas.
Asimismo, el embajador denunció el recrudecimiento del bloqueo económico contra Cuba, con nuevas medidas para impedir las importaciones de combustible y “asfixiar la economía nacional”.
“De su lado está el poderío militar y la economía; del nuestro, la razón y el Derecho Internacional”, afirmó, y reiteró que Cuba “no amenaza ni agrede a nadie, pero nadie nos dicta qué hacer”.
El embajador agradeció las expresiones de solidaridad recibidas de numerosos países del Grupo y llamó a implementar el Consenso de Ginebra adoptado en la XVI Conferencia de la Unctad, para evitar que se convierta en “letra muerta”.
Cuba, aseguró, mantendrá una “actuación constructiva y solidaria” en defensa de un orden económico internacional más justo, inclusivo y respetuoso del desarrollo sostenible.
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