Cada hogar reconstruido durante esta misión no fue levantado solo con concreto y ladrillos, sino también con la compasión, la solidaridad y el apoyo de toda la sociedad, enfatizó el jefe de Gobierno y añadió que, aun cuando la misma no implicó el uso de armas, sí reflejó el espíritu de “acción rápida, victoria rápida”.
Lanzada el 29 de noviembre último en la comuna de Hoa Thinh, provincia de Dak Lak, por el propio Primer Ministro, en apenas mes y medio esta iniciativa permitió reparar 34 mil 759 viviendas dañadas por los fenómenos naturales, y construir otras mil 597 que fueron totalmente destruidas o arrastradas por las inundaciones.
Algunas de las nuevas viviendas todavía no se entregaron “porque la gente ha contribuido con fondos adicionales y mano de obra para continuar completándolas y tener casas más espaciosas y hermosas”, esclareció el diario electrónico gubernamental al dar a conocer la información.
Respecto a esto último, Minh Chinh indicó que las localidades deben completar la entrega de los hogares pendientes a más tardar el 18 de enero de 2026, antes de la apertura del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam (PCV).
Completar la reparación y reconstrucción de las viviendas afectadas por desastres naturales e inundaciones es solo el primer paso y sienta las bases para estabilizar la vida de las personas, enfatizó.
El primer ministro vietnamita pidió también que se continúe prestando atención a abordar las cuestiones ambientales y mejorar la infraestructura esencial, especialmente el transporte, el riego, la salud y la educación.
Por otra parte, añadió, las localidades deben apoyar la creación de empleo y los medios de vida de la población, en especial ayudándola a restablecer la producción y las actividades comerciales, y agilizar la prestación de asistencia a las familias afectadas.
Esta ayuda, con fondos provenientes de las contribuciones voluntarias asignadas por el Comité Central del Frente de la Patria de Vietnam a las localidades, debe ser oportuna, específica, transparente y libre de corrupción y prácticas negativas, manifestó.
“Hoy se ha restablecido la paz en las aldeas que antaño fueron asediadas y devastadas por desastres naturales”, expresó Minh Chinh y añadió que decenas de miles de familias disfrutan de alegría, emoción, felicidad, y orgullo en sus nuevos y robustos hogares.
Las lágrimas de hoy no son de tristeza y amargura por la pérdida de sus hogares, sino de alegría, amor, felicidad y solidaridad. Y los prolongados apretones de manos en la despedida entre los soldados y el pueblo marcaron el final de la rápida Campaña de Quang Trung, pero también en ese momento se abrió un futuro brillante, remarcó.
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