De acuerdo con esa cartera, el proyecto se aplicará a dos de este tipo de transportes y se limitará a la integración del sistema de hidrógeno producido por electrolisis alcalina o PEM y a la medición de consumos y emisiones en condiciones reales de campo.
Apuntó que las tractomulas seleccionadas, como se le conoce aquí a un camión de gran capacidad, generalmente con remolques, cumplen condiciones mecánicas estables y un mantenimiento actualizado.
Las pruebas tendrán una duración de 30 días o 100 horas acumuladas de funcionamiento, durante las cuales se recopilarán datos de consumo, kilometraje, temperatura ambiente, carga vehicular y comportamiento operativo, añadió la fuente.
Remarcó que el seguimiento permitirá establecer una base comparativa confiable entre la operación convencional y la operación asistida con hidrógeno.
Según declaró el ministro, Edwin Palma, sobre la base de los resultados obtenidos antes y después de la instalación del sistema, se evaluarán variaciones en consumo y emisiones, así como en la eficiencia térmica y estabilidad operativa.
“La información nos servirá para la formulación de resoluciones, lineamientos y políticas del ministerio, orientadas a promover el uso del hidrógeno como fuente de energía limpia a nivel nacional”, comentó.
Se espera asimismo que la prueba evidencie una reducción comprobable de al menos un 50 por ciento en las emisiones de monóxido de carbono, dióxido de carbono e hidrocarburos no quemados, respecto a la línea base.
Palma aseguró que la disminución de gases nocivos en tractocamiones o tractomulas de alta circulación contribuirá a mejorar la calidad del aire y, con ello, reducirá los perjuicios sobre la salud de conductores y comunidades.
El proyecto busca, entre otros objetivos, aliviar los costos de combustible que afectan los márgenes de rentabilidad de transporte de carga pesada, reducir emisiones contaminantes y liberar recursos del Fondo de Estabilización de Combustible para inversión.
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