Con una profundidad aproximada de cinco kilómetros, el potente temblor ocurrido en la madrugada de este viernes fue localizado a 14 kilómetros del municipio de Omoa, en el norteño departamento (región) de Cortés.
Pobladores de Omoa y de San Pedro Sula, considerada la capital industrial de este país centroamericano, informaron haber sentido el movimiento telúrico, sin que hasta el momento se reporten víctimas ni daños materiales.
Tras el evento principal, que se sintió también en Belice y Guatemala, se registraron réplicas de magnitud considerable, mismas que fueron percibidas en algunas comunidades cercanas al epicentro, señaló la Copeco.
Las autoridades mantienen monitoreo permanente de la actividad sísmica en la zona y llamaron a la población conservar la calma, informarse por canales oficiales y aplicar las medidas de seguridad establecidas ante temblores.
El director del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) de Copeco, Francisco Argeñal, dijo que en total se registraron cuatro réplicas mayores a 3,5 grados.
Este es el tercer sismo que se reporta en el Caribe hondureño en los últimos días. El primer terremoto data del viernes 9 de enero, de magnitud 5,0 grados, con profundidad de un kilómetro, localizado a 66 kilómetros de Puerto Cortés.
En tanto, el pasado miércoles Cenaos informó de un sismo de 3,6 grados de magnitud, también a 49 kilómetros de Puerto Cortés (norte) y a 267 kilómetros de Tegucigalpa (centro).
Aunque Honduras no es un país altamente sísmico, sí tiene fallas geológicas que pueden causar daños como la de Coco y Caribe y la denominada franja de fuego, una vasta zona que rodea el océano Pacífico y concentra el 90 por ciento de la actividad tectónica y volcánica del mundo.
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