Al Attiyah confirmó su leyenda al imponerse en la decimotercera y última etapa del Rally Dakar 2026, disputada alrededor de Yanbu, a orillas del mar Rojo, y ampliar una dinastía construida a partir del año 2011.
Esta vez, además, el triunfo tuvo sabor de estreno: Dacia celebró su primera victoria en la prueba, apenas en su segunda participación.
Con 55 años y la templanza de los viejos maestros, Al Attiyah gobernó la carrera desde los primeros compases. No necesitó imponerse a la furia del cronómetro cada día: administró ventajas, eligió batallas y convirtió el Dakar en un tablero de ajedrez sobre arena.
Noveno en la última especial —105 kilómetros cronometrados—, defendió con solvencia cerca de diez minutos de renta en la general.
A su derecha, el belga Fabian Lurquin levantó por primera vez el Touareg, rubricando un debut triunfal como copiloto campeón tras su etapa junto a Sébastien Loeb.
Detrás, el español Nani Roma fue el más cercano perseguidor con Ford, segundo a 9:42, en un Dakar de márgenes mínimos y tensión constante.
La etapa final quedó en manos del sueco Mattias Ekström, también con Ford, quien completó el podio absoluto.
Loeb, nueve veces campeón del mundo de rallies, fue segundo en el parcial y terminó cuarto en la general con otro Dacia, nuevamente a las puertas de un sueño que el desierto aún le niega.
Al Attiyah, vencedor con cuatro marcas distintas, avanza ahora con paso firme hacia el récord de Stéphane Peterhansel. El Dakar 2026 ya tiene dueño; la arena, una vez más, aprendió su nombre.
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