En realidad, el cuadro merengue está ubicado entre los ocho mejores de la primera fase de la competición europea, pero lo conseguido antes con el defenestrado entrenador Xabi Alonso, no vale lo mismo con su sustituto, Alvaro Arbeloa.
Arbeloa llegó con cierta predisposición y con dos partidos en su haber, una derrota humillante ante el Albacete (de segunda división) en Copa del Rey, y un triunfo 2-0 frente al colista Levante de LaLiga, es su balance.
Sin embargo, ya comenzó a dar señales de choque con la grada y sus arengas se concentran ahora en defender a la plantilla, especialmente al brasileño Vinicius Junior, recurrente indisciplinado, y al presidente del club, Florentino Pérez.
Si bien la situación no se ha calmado, esta noche contra el Mónaco en Champions es previsible una tregua en el Santiago Bernabéu, aunque los aficionados siguen enfadados.
El primer punto de discordia es que por un lado el trabajo de Xabi Alonso era cuestionado, pero por el otro, se fueron conociendo las actitudes nada complacientes de algunos jugadores del vestuario, principalmente Vinicius, el inglés Jude Bellingham y el uruguayo Fede Valverde.
Las pitadas fueron notorias al brasileño y al británico el pasado sábado y posiblemente se repitan, con menos intensidad, ante el Mónaco.
En todo caso, el resbalón del Barcelona con la Real Sociedad (1-2) devolvió cierto entusiasmo por LaLiga. Habida cuenta de que los merengues perdieron la final con los culés en la Supercopa y quedaron fuera de la Copa del Rey, es de lo poco que resta.
Es decir, LaLiga se pone ahora como objetivo supremo y con menos pasión la Champions, en razón en este caso del pobre rendimiento del Real Madrid y la calidad de los rivales en la liza europea.
El Barcelona irá menos presionado en la lid continental frente al Slavia Praga, mientras chocará con el Galatasaray turco, en ambos casos este miércoles.
Los ya eliminados Villarreal y Athletic de Bilbao, enfrentarán al Ajax y al Atalanta, respectivamente.
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