Esta jornada, la agencia oficial de noticias palestina (Wafa) reportó que numerosas fuerzas militares acordonaron la zona, tras lo cual las excavadoras ingresaron al inmueble e iniciaron las tareas de derribo.
Según la fuente, los soldados izaron la bandera israelí dentro de la sede de la institución de la ONU.
A través de su perfil en la red social X, el comisionado general de Unrwa, Philippe Lazzarini, señaló que se trata de ataque sin precedentes y una violación deliberada del derecho internacional.
Al igual que todos los Estados miembros de la ONU y los países comprometidos con el orden basado en normas, Israel está obligado a proteger y respetar la inviolabilidad de las instalaciones del organismo, recordó.
También apuntó que el hecho se produce tras la aprobación por Tel Aviv de otras medidas contra la Unrwa, entre ellas el cierre de un centro de salud y el anuncio del corte del suministro de agua y electricidad a sus instalaciones.
Esas acciones, junto con ataques previos y una campaña de desinformación a gran escala, contradicen la sentencia de octubre de la Corte Internacional de Justicia, la cual reafirmó que Israel está obligado, en virtud del derecho internacional, a facilitar las operaciones de la agencia, no a obstaculizarlas ni impedirlas. El tribunal también subrayó que Tel Aviv no tiene jurisdicción sobre Jerusalén Oriental, aseveró.
No puede haber excepciones. Esto debe ser una llamada de atención. Lo que le ocurra hoy a Unrwa le sucederá mañana a cualquier otra organización internacional o misión diplomática, ya sea en el Territorio Palestino Ocupado o en cualquier parte del mundo, añadió. Por su parte, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó su indignación y aseguró que esa acción forma parte de una escalada de las agresiones contra los grupos de ayuda humanitaria.
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