La agenda de trabajo en el exterior de Asfura inició el pasado 12 de enero en Washington, donde sostuvo encuentros con altos funcionarios de la administración del gobernante estadounidense Donald Trump, como los secretarios de Estado, Marco Rubio, y de Comercio, Howard Lutnick.
Durante su estancia en la nación del norte, se comprometió a convertir a Honduras en el principal aliado de la Casa Blanca en el Caribe, según fuentes cercanas al PN.
En Israel, Asfura fue recibido el domingo último en Jerusalén por su homólogo israelí, Isaac Herzog, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y el canciller, Gideon Saar.
Proclamado ganador de las elecciones generales del 30 de noviembre de 2025 -salpicadas por múltiples irregularidades y denuncias de fraude-, el mandatario electo, quien durante la campaña recibió el apoyo explícito de Trump, tomará posesión el próximo 27 de enero.
En conferencia de prensa conjunta con Saar, el político nacionalista aseguró que estrechará vínculos con Israel, al que calificó de “amigo verdadero”.
“Saber identificar a los verdaderos amigos de Honduras nos traerá paz y tranquilidad”, afirmó Asfura, en un cambio radical de la postura asumida por la actual presidenta Xiomara Castro, quien en reiteradas ocasiones condenó el genocidio sionista contra la población palestina en Gaza.
Su acercamiento al país del Medio Oriente fue criticado por varios funcionarios del gobierno progresista de Castro, que recordaron su origen palestino.
“Un palestino (Asfura Zablah) frente al verdugo de su propio pueblo. Humillado por orden imperial. Qué le espera a Honduras”, posteó en su cuenta de X el vicecanciller Gerardo Torres, en alusión a su encuentro con Netanyahu.
“Nasry Asfura elige como segundo país a visitar el estado genocida de Israel, el que ha asesinado 71 mil 500 personas desde octubre de 2023, más del 70 por ciento mujeres y niños, según las Naciones Unidas”, escribió en la propia red social el ministro hondureño de Finanzas, Christian Duarte.
El titular calificó de sorprendente y vergonzoso el silencio de los medios de comunicación y la sociedad civil ante semejante gesto del sucesor de Castro.
La primera mujer presidenta en la historia de este país centroamericano pidió el pasado jueves a sus ministros iniciar el proceso de transición con el equipo de Asfura, a quien acusó de encabezar un gobierno carente de legitimidad.
La mandataria ordenó a su gabinete proceder al traspaso de mando al nuevo “gobierno de facto, declarado por el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal de Justicia Electoral sin contar más de un millón de sufragios” en los comicios de noviembre, denunció.
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