El desarrollo permite, en el transcurso de un solo ciclo tecnológico, fabricar piezas a partir de hasta cuatro tipos de aleaciones, lo que permite obtener uniones complejas, ahorrando recursos y tiempo en su producción, precisa la nota.
El producto puede fabricarse desde el inicio con múltiples propiedades gracias a la creación de zonas a partir de materiales con las características requeridas. En un solo ciclo tecnológico se logra lo que antes tomaba meses de trabajo.
Los especialistas del instituto probaron la tecnología en más de 20 materiales, incluyendo combinaciones de aleaciones de titanio, aluminio y aleaciones con efecto memoria de forma.
Se demostró que la composición y las propiedades de los metales cambian de manera gradual de uno a otro, lo que excluye la aparición de defectos en las uniones. Gracias a ello, es posible combinar incluso materiales inicialmente no soldables, por ejemplo, aluminio y acero.
La necesidad de crear estructuras a partir de varios tipos de materiales surge cuando es necesario conferir a un producto cualidades distintas, a veces contradictorias: alta dureza y plasticidad, conductividad térmica y resistencia a la corrosión.
Los productos con estas características son necesarios, por ejemplo, en la medicina. Entre ellos se encuentran los implantes de titanio y cobalto-cromo, biocompatibles y con propiedades mecánicas específicas.
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