Trump participará en el Foro Económico Mundial en la ciudad suiza, en un momento en que los aliados más cercanos de Estados Unidos declararon el fin del orden global liderado por el país de Norteamérica ante la implacable coerción del mandatario republicano.
El ocupante del Despacho Oval, que acaba de cumplir su primer año en la mansión ejecutiva en esta segunda investidura, se enfrenta a una crisis con los aliados de Europa por sus pretensiones de anexión de Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca, nación miembro de la OTAN.
Atrás quedaron los días en que los líderes mundiales andaban con pies de plomo con Trump, cuyo primer año en el cargo, culminado por una crisis en torno a Groenlandia, ha cristalizado los temores de que el viejo orden no se pueda salvar, señaló Axios.
«Ser un vasallo feliz es una cosa. Ser un esclavo miserable es otra», dijo el primer ministro belga, Bart De Wever, respecto a las amenazas de Trump de imponer aranceles del 10 por ciento a partir del 1 de febrero a ocho países europeos por negarse a apoyar su plan de adquirir la isla ártica. «Si ceden ahora, perderán su dignidad», subrayó.
Para los analistas, el presidente estadounidense aparecerá en el Foro Económico Mundial en un escenario ya marcado por la tensión diplomática y la ansiedad del mercado.
Un exfuncionario estadounidense cercano a líderes del Viejo continente europeos comentó a Axios que la reciente iniciativa de Trump sobre Groenlandia «ha cruzado una línea roja para los europeos por primera vez» e incluso muchos creen que esta puede ser su última oportunidad para oponerse.
De momento, la Unión Europea está considerando un paquete de aranceles de represalia de unos 109 mil millones de dólares. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, dijo que el bloque «no debería dudar» en utilizar su instrumento contra la coerción.
Las ambiciones de Trump de apoderarse de Groenlandia amenazan con desestabilizar la alianza transatlántica. Un día antes de partir rumbo al Foro -que concluye el 23 de enero- se burló con un «voy a un lugar precioso en Suiza donde estoy seguro de que me esperan con mucha alegría», dijo sonriendo en una rueda de prensa en la Casa Blanca.
En el encuentro con los periodistas, a propósito de estos primeros 12 meses de gestión presidencial, al preguntarle hasta dónde estaba dispuesto a llegar para adquirir Groenlandia, Trump respondió: «Ya lo verán».
Anoche, menos de una hora después del despegue, el Air Force One tuvo que regresar a la Base Conjunta Andrews por un «problema eléctrico menor», según la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
El avión presidencial aterrizó de nuevo en la base a las 23:07, hora del Este.
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