Un enero tan frío no ocurría hace décadas. En momentos así, valoramos la reducción de tarifas y el acceso a energéticos rusos baratos, vitales para el país, señaló Orbán en su cuenta de la red social X.
Expertos locales coiciden en que la posición húngara refleja una política energética pragmática, priorizando la seguridad y estabilidad económica frente a presiones externas.
Hungría ha reiterado que no puede prescindir aún de los energéticos rusos, por lo que no avala el plan de la Unión Europea de cesar las compras para 2027.
El gobierno magiar recibe la mayor parte de su crudo por el oleoducto «Druzhba» y gas a través del «TurkStream», con volúmenes significativos asegurados para el próximo año, según cifras oficiales.
La postura soberana en materia energética garantiza el bienestar de la población y el funcionamiento de la economía nacional ante contingencias climáticas y geopolíticas, según evaluaciones.
El 20 de octubre, el Consejo de la UE acordó una posición negociadora sobre un reglamento que eliminará gradualmente las importaciones de gas natural ruso en el marco del plan REPowerEU, con una prohibición total y legalmente vinculante que entrará en vigor el 1 de enero de 2028.
Rusia ha afirmado en más de una ocasión que Occidente cometió un grave error al negarse a adquirir sus hidrocarburos, por lo que caerá en una dependencia aún más fuerte y más costosa y se verá obligado a comprar el mismo petróleo y gas rusos, pero a mediadores y a precios más altos.
El presidente ruso, Vladímir Putin, sostiene que la política de contención de Rusia forma parte de la estrategia a largo plazo de Occidente, cuyas sanciones asestan un duro golpe a la economía mundial.
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