De acuerdo con el titular, quiere creer en un comienzo del retroceso en la postura del jefe de la Casa Blanca, quien la víspera en el Foro Económico Mundial de Davos descartó el uso de la fuerza para controlar la isla autónoma danesa y no insistió en imponer nuevos aranceles a países que cuestionan su cruzada, aunque ratificando su interés en dominar a Groenlandia.
Lescure atribuyó una menor hostilidad de Trump, quien de cualquier manera se mostró en Davos con prepotencia, a la fuerte presión de los europeos, en particular de Francia.
El presidente Emmanuel Macron llegó a valorar la solicitud de la activación del instrumento anti-coerción de la Unión Europea (UE) en respuesta a las amenazas arancelarias de Washington.
La firmeza de Francia, Alemania, Canadá y otros parece convencer a Trump de que es necesario encontrar vías diferentes al uso de la fuerza y las tarifas comerciales, abundó en la cadena RTL.
Respecto al contenido del acuerdo anunciado por Trump con la OTAN sobre Groenlandia, el ministro de Economía y Finanzas señaló no tener los detalles e insistió en pedir prudencia.
Sigamos vigilantes, hoy es 22 de enero y el 1 de febrero está lejos todavía, de aquí a allá pueden pasar cosas, veamos si se confirma la desescalada, estimó.
En su respuesta a países europeos que respaldaron la soberanía danesa sobre Groenlandia y participaron en un ejercicio militar en la isla, el presidente estadounidense anunció aranceles del 10 por ciento a partir del 1 de febrero para Alemania, Dinamarca, Finlandia, Francia, Noruega, Suecia, Países Bajos y Reino Unido.
Sin embargo, ayer en la localidad suiza de Davos no retomó la amenaza, pero reiteró que Groenlandia es vital para Estados Unidos, el único –alegó- que puede defenderla.
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