Al escepticismo o los cuestionamientos que recibe por las contradicciones en las que cayó al declarar hace dos días ante una comisión del Congreso y ante la prensa, sobre esas reuniones, se añaden protestas sociales y la amplitud del espectro político de quienes plantean el vede de Jerí.
Ayer insistió ante los periodistas en que no ha incurrido en ninguna ilegalidad y que se considera víctima de un complot y agregó que está convencido de que los autores de la alegada conspiración serían los delincuentes presos, molestos porque Jerí suele inspeccionar cárceles con gran despliegue mediático
Mientras suman ya seis las mociones de vacancia presentadas en su contra, a las que se oponen la bancada del partido neoliberal Fuerza Popular, la más numerosa del Congreso y grupos menores de legisladores; se agregó la reactivación de las protestas sociales.
En la ciudad surandina de Puno, Raú Samillán, titular de la Organización de Víctimas y Familiares de medio centenar de caídos en la represión contra Dina Boluarte, en diciembre de 2022, a su vez cesada cuando era rechazada en forma casi unánime de la población y reemplazada por Jerí en octubre último.
Samillán precisó que las columnas procedentes de diversas regiones del sur, escenario de la represión de 2022, convergerán en Cañete, a 155 kilñometros al sur de Lima, y desde alí marcharán juntos para llegara la capital el 28.
El objetivo de la movilización, dijo, es exigir justicia para los autores y responsables de las muertes y señaló entre estos a Boluarte, cuyo caso fue descartado por la misma mayoría congresal que llevó a la Presidencia a Boluarte y a Jerí.
La marcha rechaza también los intentos de exonerar de culpa a los culpables y exige atención integral permanente para los heridos y una reparación digna para viudas y huérfanos de los caídos y respeto a la independencia de fiscales y jueces que investigan el caso.
La llegada de los manifestantes del sur a Lima coincidirá con una marcha por la renuncia de Jerí, convocada ayer por el Movimiento Generación Z, lo que atribuyó a “comunistas y violentos” el presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, de Fuerza Popular.
Rospigliosi sostiene que el cambio presidencial desestabilizaría el proceso electoral, a lo que agregó que ningún congresista querrá reemplazar a Jerí, porque la gran mayoría están en campaña por las elecciones generales del 12 de abril próximo.
Por su parte, el candidato presidencial Rafael López Aliaga, precario líder en las encuestas, con poco más de 10 por ciento, exigió el cese de Jerí y hasta sugirió que el Congreso nomine como sucesora a la derechista extrema Maricarmen Alva, quien quedó fuera de carrera por una sanción de la corte electoral a su partido.
Desde la oposición, se pronunciaron por la renuncia o el cese del Presidente los candidatos de izquierda Ronald Atencio, de la alianza Venceremos -quien llamó a Jerí “Títere del Congreso”-; Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, y Vladimir Cerrón, del partido Perú Libre, así como el centro-izquierdista Alfonso López Chau, de la agrupación Ahora Nación.
La lista incluye a los populistas Yonhy Lescano y Mario Vizcarra, quien dijo que Jerí “siempre ha sido un malandrín” y la neoliberal Fiorella Molinelli, entre otros candidatos.
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