En un comunicado, la ONG acusó al gobierno de Benjamín Netanyahu de privar a cientos de miles de niños y jóvenes en el enclave costero de su derecho básico a la educación.
Por tercer año consecutivo, unos 750 mil alumnos no pueden asistir a sus aulas, señaló la institución, que citó datos de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Medio (Unrwa).
De esa cifra, señaló, unos 88 mil son estudiantes universitarios que vieron suspendidas sus clases por completo.
Esta situación crea un peligroso precedente que amenaza con causar un grave problema a toda una generación de niños y jóvenes palestinos, advirtió.
El Centro resaltó que el 95-97 por ciento de las escuelas en la Franja sufrieron daños parciales o totales desde el inicio de la agresión israelí, en octubre de 2023, incluidas instalaciones gubernamentales, privadas y de la Unrwa.
Un gran número de ellas están inutilizables y requieren una reconstrucción o restauración completa, estimó.
La ONG destacó que más de 20 mil estudiantes en Gaza murieron y otros 31 mil sufrieron lesiones por los ataques de las Fuerzas Armadas israelíes desde entonces.
Además, agregó, mil 37 profesores perdieron la vida y más de cuatro mil 750 trabajadores del sector fueron heridos.
Estas pérdidas vaciaron las escuelas y universidades de su personal docente, debilitaron la capacidad futura para reiniciar el sistema educativo, y provocaron profundos y duraderos efectos psicológicos entre los estudiantes y los profesores, aseguró.
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