Las partes revisaron los principales logros del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en escuelas, campamentos de desplazados y en varias provincias, en particular de la nación caribeña, añadió el periódico Le Nouvelliste. El intercambio entre el canciller local y la enviada de la Unicef sobre asuntos nacionales comprendió problemas tan sensibles como las áreas de acceso al agua potable, saneamiento y apoyo a la educación. Las dificultades de Haití, analizadas entre ambas partes, cobraron mayor fuerza en medio de la actual crisis de violencia que vive el país, por la influencia combinada de bandas criminales y el descontrol oficial.
Dichos problemas agravan la situación nacional de inseguridad y elevan el desplazamiento forzado, estimado en un millón de personas, según la Oficina para Coordinación de Asuntos Humanitarios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
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