Al visitar la obra en construcción, el presidente expresó agrado por la creación escultural en general, pues se desarrolla con el valor monumental y el carácter simbólico correspondiente a una obra creada para dar visibilidad eterna a los méritos legendarios y la vida brillante de los excelentes hijos de Corea, defensores del honor.
En compañía de cuadros del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea y el ministro de Defensa Nacional de la RPDC, No Kwang Chol, Kim destacó el heroísmo de la generación triunfadora de la guerra y cómo esa historia de gloria se ha multiplicado con el tiempo, con disímiles victorias tanto del pueblo como del ejército.
Durante el recorrido por la instalación, el mandatario insistió en la necesidad de una perfección minuciosa en todos los detalles artísticos para que, cuando los visitantes al museo se pongan de pie ante las estatuas, puedan asimilar la filosofía de la invencibilidad de los soldados héroes y guardar eternas memorias sobre ellos.
El jefe de Estado solicitó hacer énfasis en el temple combativo, el espíritu de ataque intensivo, la noble camaradería y el patriotismo ferviente del ejército, poner de relieve el tributo de la patria y pueblo a la biografía heroica y al espíritu sagrado de los combatientes.
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