«Ante esta tendencia internacional del dólar, el Banco Central del Uruguay estará pronto para hacer intervenciones en el mercado de cambios», dijo el director de la entidad, Guillermo Tolosa.
Indicó que serán intervenciones que garantizan una mayor normalización de la operativa y evitar saltos abruptos.
Uruguay no es una isla. Está conectado fuertemente a la economía internacional y no logrará revertir tendencias que son de corte global, apuntó.
Pero acotó que el BCU “tiene el compromiso y debe extremar esfuerzos para que la manifestación local de esas tendencias no ponga en riesgo la consecución de sus metas inflacionarias».
La víspera el BCU bajó la tasa de política monetaria de 7,5 al 6,5 por ciento.
Ante la caída sostenida de la divisa estadounidense, gremiales agropecuarias de varios departamentos demandaron al gobierno “un golpe de timón antes de que sea tarde”.
“No estamos bien. La mayoría de los productos que vendemos están con un nivel muy bajo de precios en un país endémicamente caro”, dijeron en un comunicado.
Las gremiales señalaron que el sector agroexportador, “que vende en dólares toda la producción”, no puede seguir “bancando los modelos económicos basados en déficit fiscal y desorden de cuentas públicas”.
Si el dólar se deprecia un 20 por ciento y los precios en pesos uruguayos suben entre cinco y ocho por ciento, los números no dan, insistieron.
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