En 2023, Paul Nthenge Mackenzie y su esposa, líderes de la secta Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas, fueron arrestados tras denuncias de masacres en una apartada granja de la ciudad de Shakaola, que adquirió notoriedad mundial tras la detección de cientos de cadáveres en una fosa común.
Juzgado por delitos de terrorismo, homicidio y encabezar una organización criminal sancionado por un tribunal de la ciudad portuaria de Mombasa desde la cual siguió encabezando la secta a través de notas escritas y llamada telefónicas a cómplices aún en libertad, según las pesquisas.
Nuevas investigaciones llevaron a encontrar otros 52 cadáveres, reseñaron las fuentes.
La secta dirigida por el acusado aseguraba a sus feligreses que si se dejaban morir por inanición tendrían un expedito tránsito a los cielos donde serían recibidos por Jesucristo, a aquellos que demoraban en acceder a las alturas eran ultimados a golpes.
A quienes, pasado el primer entusiasmo, decidían abandonar la secta, se les obligaba a permanecer en los predios de la granja donde funcionaba.
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