Les Gones saldrán esta noche a la grama del Groupama Stadium con la tranquilidad de tener asegurado el boleto directo a los octavos de final, a los que accederán los clubes que terminen en el Top8, pero al mismo tiempo con la presión de ganar ante su público.
Lyon expondrá una racha de ocho victorias en fila en todas las competiciones en las que participa (cuatro en la Ligue1, dos en la Copa de Francia y dos en la Liga Europa), que buscará extender en un gran momento de la temporada.
El equipo, uno de los históricos de Francia, se repuso bajo las órdenes del técnico Paulo Fonseca de un mercado veraniego en el que perdió a figuras clave como Alexandre Lacazette y Rayan Cherki, y lucha ahora por un título europeo y por regresar a la Champions.
La inyección de sangre joven ha sido clave, en particular la llegada en calidad de préstamo del prometedor delantero brasileño del Real Madrid Endrick, quien en tres juegos ya suma cuatro goles.
Cumplidas siete de las ocho jornadas de la primera fase de la Liga Europa, Lyon lidera con 18 puntos, los mismos que el Aston Villa inglés, pero con cuatro goles de ventaja, por lo que un triunfo incluso por la mínima contra el PAOK, duodécimo con 12 unidades, debería bastarle para culminar la clasificatoria en la cima.
También hoy, Lille tendrá que vencer a domicilio al Friburgo para avanzar al repechaje de los octavos, un desafío grande considerando que el club alemán marcha tercero con 17 puntos y está invicto.
Los Dogos tienen nueve puntos y se sitúan en el puesto 21, en una competición en la que pasarán al repechaje los ocupantes de los lugares del nueve al 24, de ahí la urgencia de ganarle al incómodo Friburgo.
El otro equipo francés en liza en la Liga Europa, el Nice, ya quedó eliminado de la siguiente etapa con sus apenas tres unidades, por lo que este jueves su choque frente al Ludogorets solo representa para las Águilas la posibilidad de alejarse del sótano.
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