Según el medio, la postura fue expuesta por Gergely Gulyás, jefe de la Oficina del primer ministro húngaro al considerar que las acciones de UE están dirigidas a continuar la guerra.
Todos los pasos que se dan ahora en Bruselas apuntan a prolongar la guerra en Ucrania. Hungría intenta oponerse a la financiación de la guerra, afirmó Gulyás a la prensa en Budapest.
Gulyás recordó que la UE ya destinó 193 mil millones de euros a Kiev en cuatro años, suma que triplica los fondos recibidos por Hungría desde su adhesión en 2004.
Ahora, la UE propone un «crédito militar» de 90 mil millones más y un paquete total a 10 años de 1,5 billones de dólares.
Hungría no quiere pagar esa cuenta, subrayó el ministro.
La nación magiar también se opone al acelerado proceso de adhesión de Ucrania a la UE, considerando «inaceptable» el objetivo de integración para 2027. Esta firmeza redefine los alineamientos dentro del bloque comunitario.
Analistas políticos locales coinciden en que esta posición refleja la línea soberana de Budapest, que prioriza sus intereses nacionales y la búsqueda de una solución diplomática, mientras ven aquí un choque frontal con la geopolítica de la UE.
mem/amp













