En octubre último las autoridades estimaban una expansión cercana al 2.5 por ciento al cierre de diciembre.
De acuerdo con la entidad monetaria, el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) mostró una variación interanual de 2.3 por ciento el último mes del calendario, reflejando una leve aceleración al finalizar el año.
Precisó que el desempeño de la economía fue impulsado principalmente por los sectores agropecuario y minero, así como por los servicios de intermediación financiera y las actividades de hoteles, bares y restaurantes, entre otros renglones productivos.
No obstante, el crecimiento durante 2025 estuvo marcado por dificultades, a pesar de la aplicación de medidas monetarias y fiscales. En algunos meses, la expansión fue limitada, llegando a registrar apenas 0.2 por ciento, como ocurrió en octubre.
A lo largo del año, las estimaciones oficiales de expansión fueron revisadas progresivamente a la baja. Inicialmente, se ajustaron a 3.5 por ciento a mediados de año y se redujeron a 2.5 por ciento en octubre, ante un entorno económico menos favorable.
El Banco Central explicó en diversas ocasiones que el desempeño moderado de la economía estuvo condicionado por un contexto internacional de incertidumbre y restricciones de liquidez, factores que afectaron la inversión privada.
A esto se sumó una menor ejecución del gasto de capital público, en comparación con el promedio histórico de los últimos años.
Hacia adelante, el BC prevé una recuperación gradual de la actividad económica, con una expansión proyectada en torno al 4.0 por ciento para 2026.
Esta mejoría estaría respaldada por un mayor dinamismo en la inversión pública y por condiciones financieras más favorables.
jcm/mpv













