«Si entendemos que el territorio ucraniano no se utilizará como trampolín para crear amenazas para Rusia, la seguridad de Ucrania estará garantizada», confirmó a la prensa el vicetitular.
En ese contexto, denunció que, desde Occidente, una y otra vez, solo se hace mención a las condiciones para la estabilidad de Kiev, «pero no recuerdo una sola declaración en los últimos meses, ni siquiera años, en la que alguien haya dicho que las garantías de seguridad para Rusia deberían formar parte de un acuerdo de paz, de una fórmula de paz», denunció.
Grushkó reiteró que es absolutamente evidente para cualquiera que el mejor respaldo para la integridad ucraniana es el respeto firme e irrestricto a la estabilidad territorial del gigante euroasiático.
En relación a la resolución del conflicto ruso-ucraniano, Moscú en numerosas ocasiones dejó claro que la única manera de llegar a acuerdos es mediante la eliminación de las causas fundamentales de la crisis.
Entre las que destacan: la devolución de Ucrania a un estatus neutral fuera de bloques; la desmilitarización y desnazificación del país; el respeto por parte de Kiev de los derechos y libertades lingüísticas, culturales y religiosas de los rusos, de los ciudadanos de habla rusa y de los representantes de las minorías nacionales.
Asimismo, las autoridades del Kremlin exigen el reconocimiento de las realidades territoriales actuales, formadas como resultado de la aplicación del derecho de los pueblos a la autodeterminación.
Luego de la reciente primera ronda de negociaciones trilaterales entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania, realizada en la capital de Emiratos Árabes Unidos, Moscú reiteró que una de sus principales condiciones en las conversaciones de paz es la retirada de todas las fuerzas de Kiev del territorio de Donbás.
En ese orden, insistieron que las garantías de seguridad ucranianas no pueden depender del despliegue de tropas de la Alianza Atlántica en suelo de Kiev, lo cual implicaría un riesgo de escalada en el conflicto.
Al respecto, el presidente Vladimir Putin, advirtió que Rusia considerará objetivos legítimos a los contingentes extranjeros cerca de sus fronteras.
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