El comunicado fue emitido por los ministros de Exteriores de Türkiye, Egipto, Arabia Saudita, Qatar, Pakistán, Jordania, Indonesia y Emiratos Árabes Unidos, quienes alertaron de que estas acciones amenazan con agravar las tensiones y socavar los esfuerzos destinados a restablecer la calma y la estabilidad.
La declaración señala que las violaciones israelíes se producen en un momento en el que actores regionales e internacionales trabajan para avanzar en la segunda fase del plan propuesto por el presidente estadounidense Donald Trump y para implementar la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU.
Los ministros subrayaron que estas violaciones representan una amenaza directa al proceso político y obstaculizan los esfuerzos para crear un entorno adecuado que permita una transición más estable en la Franja de Gaza, tanto en el ámbito de la seguridad como en el de las condiciones humanitarias.
Asimismo, destacaron que el compromiso pleno con la segunda fase del plan de paz es esencial para garantizar su éxito, e instaron a todas las partes a asumir plenamente sus responsabilidades y a ejercer la máxima moderación durante este período crítico.
La declaración reitera la necesidad de actuar de conformidad con el derecho internacional, las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de la ONU y la Iniciativa de Paz Árabe, y de mantener y sostener el alto el fuego como base para una paz justa y duradera.
Los países firmantes insistieron en que una paz duradera debe basarse en el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación y en el establecimiento de su Estado, además de evitar cualquier acción que pueda socavar el proceso en curso y obstaculizar la recuperación y la pronta reconstrucción de Gaza.
El alto el fuego en Gaza entró en vigor el 10 de octubre de 2025; sin embargo, Israel continuó violando el acuerdo y cometiendo masacres contra el pueblo palestino en la Franja.
La guerra de aniquilación israelí contra Gaza causó más de 71 mil muertos y más de 171 mil heridos palestinos, además de una devastación generalizada que afectó a cerca del 90 por ciento de la infraestructura civil. La ONU estima que el costo de la reconstrucción ronda los 70 mil millones de dólares.
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